
En el área más oriental de Sierra de Gata, limitando con tierras hurdanas, se encuentra este valle bañado por el río Tralgas y compuesto por las localidades de: Hernán Pérez, Torrecilla de los Ángeles y Villanueva de la Sierra.
Nuestro punto de inicio para este recorrido comienza en Hernán Pérez, que ocupa una gran extensión entre las Sierras de Los Ángeles y el Moro.
El nombre de esta población viene dada por uno de los Maestres de la orden de Alcántara, Fernán Pérez (s.XIII).
Se han encontrado numerosos vestigios prehistóricos que ocuparon este territorio (debido a su riqueza minera) como dólmenes y estelas así como “tesoros” romanos que han permitido concentrar una importante colección arqueológica.
Posee dos notables muestras de arquitectura religiosa: la iglesia de Sta. María Magdalena (s.XVI) y la ermita del Cristo de la Paz (s. XVIII).
Situado al Sur de la Sierra de los Ángeles, se halla la localidad de Torrecilla de Los Ángeles, a la orilla del río Tralgas, donde aparecen numerosas edificaciones típicas de la comarca realizadas en mampostería.
Mencionar la iglesia de Ntra. Sra. De La Asunción y ya a las afueras de la población, en un cerro, la ermita de los Santitos (dedicada a los santos Marco y Marcelino), desde que se divisa un admirable paisaje.
A pocos kilómetros de Torrecilla, se encuentra Villanueva de la Sierra, que se convierte en vía de acceso hacia Las Hurdes. Al igual que los dos pueblos anteriores, Villanueva es tierra de grandes extensiones de olivos.
Debe visitar el viajero la iglesia de La Asunción (s. XVI) y su torre campanario a la que se accede por una escalera de caracol.
La ermita de Dios Padre se encuentra en la sierra que lleva este mismo nombre y que ofrece desde esas alturas unas vistas inmejorables: se divisan, en días claros, cerca de 80 pueblos. |