HOYOS
Es un remanso de luz, de casas y calles nobiliarias en las que perviven imágenes populares como la estampa de las encajeras. El pueblo está rodeado de bellos y numerosos huertos familiares de naranjos y limoneros – que perfuman deliciosamente el ambiente cuando el azahar florece -, árboles exóticos como las ornamentales y delicadas camelias, acacias del Serengueti, secuoyas y guayabos. Todo ello, hace de la Villa de Hoyos un auténtico paraíso, un pequeño jardín rural, ante cuyo descubrimiento el viajero puede contemplar la serenidad, la belleza y poesía de lo que habitan
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